La boda de Arancha

por Lunes, marzo 10, 2014

Los trabajos de Susana y Mª Ángeles, de Molina+Royo, me fascinan, no sólo por sus maravillosos reportajes de una calidad increíble, si no porque parece que sus novias son siempre absolutamente ideales.

El vestido de Arancha fue realizado por Victorio y Lucchino. De líneas muy depuradas, con clara inspiración estilo años 20, art decó. Eligieron dos tipos de seda natural con muchísima caída, una con más peso y tupida para todo el interior y otra más transparente y vaporosa que quedaba por fuera y envolvía todo dándole un aspecto suave y delicado.

El vestido fue bordado a mano en el taller de Victorio y Lucchino con cuentas de una delicada pedrería plateada haciendo unos dibujos inspirados en esta corriente artística de los años 20.

Arancha iba totalmente velada con un tul de seda natural que llegaba hasta los pies.

Como zapatos llevaba unas sandalias de Pura López en color nude. Como joyas sólo llevaba un collier de chien original de los años 20 de perlas aljofares y rosetones de brillantes a modo de adorno en la frente de donde se prendía el velo; además unos pendientes de época art-decó, regalo de su madre, de platino, brillantes y zafiros; y su sortija de pedida también de platino y brillantes inspirada en la misma época.

Del peinado y maquillaje se encargaron en el centro de Carmen Sarmiento. Además, Carmen y su equipo, se encargaron de que la piel de Arancha llegase perfecta al día de su boda, mimándola con tratamientos previos .

Llevaba un delicado bouquet de flores pequeñas con jazmines, astromelias y paniculata en tonos blancos y verdosos con semillas y bayas grises, de Flores La Alfalfa (Plaza Alfalfa, s/n – 41004 Sevilla).

El cortejo, formado por los sobrinos de su marido, iban vestidos con chaquetillas originales del siglo XVIII y calzones bombachos y falda de seda, con aderezo de corales antiguos de inspiración goyesca.

Miguel, su marido, y su padre vestían chaqués de O’Kean, casualmente el sastre de toda la vida de ambos.

La ceremonia religiosa se celebró en el antiguo Convento de las Madres Dominicas, Convento Madre de Dios de la Piedad, situado en plena judería. El encargado de oficiar el matrimonio fue D. Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, primo del novio y gran amigo de la pareja.

De la decoración floral de la iglesia se encargó Flores La Alfalfa (Plaza Alfalfa, s/n – 41004 Sevilla), usando grandes ramos de nardos, mezclados con ramas verdes y algo de romero.

La cena posterior se celebró en Villa Luisa, una espectacular casa-palacio en el centro histórico de Sevilla. La decoración floral fue realizada por Javier Grados, de Grado Floristería, con grandes cestos de esparto llenos de frutas y algunas verduras de temporada, de Otoño: granadas, castañas, nueces, uvas, calabazas, manzanas, batatas…. y muchas velas.

El catering fue servido maravillosamente bien por Alfonso Catering. Todo fue supervisado de forma minuciosa, consiguiendo que el resultado fuese perfecto.

De la música de la celebración posterior se encargaron el DJ Patricio Domínguez (Pato Deluxe) y el grupo “Los Centellas“.

Para más inspiración, nos leemos en Facebook, Twitter e Instagram.

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